Del Salar
   
Borde Borde
Flecha Inicio
Linea
Flecha Nosotros
Linea
Flecha Producción de Sal
Linea
Flecha Marca Comercial
Linea
Flecha Calidad
Linea
Flecha Comercialización y Distribución
Linea
Flecha Recetas
Linea
Flecha Historia del Salar
Linea
Flecha Leyendas e Historias del Salar
Linea
Flecha Contactos
Linea
Borde Borde

Borde
Productos
Borde
 
Flecha Sal Fina
Linea
Flecha Sal Corrediza
Linea
Flecha Sal Parrillera
Linea
Flecha Sal con Especias
Linea
Flecha Sal Industrial
Linea
Flecha Sal de uso Especial
Linea
Flecha Sal para Baños
Linea
 
Borde Borde

 
division
La Sal "Del Salar" es producida en Bolivia por Productos Naturales Desiertos Blancos S.R.L.. Es sana, limpia y cien por ciento Natural.
Borde Linea Linea
Linea

Historia del Salar de Uyuni

Productos Naturales Desiertos Blancos procesa la Sal Natural del Salar de Uyuni, ubicado en el suroeste de Bolivia, frontera con el norte de Chile y el norte de Argentina. Durante siglos, los habitantes de los Lípez, son herederos y guardianes de un patrimonio único: como es el Salar de Uyuni. En este Salar, se ha construido una práctica milenaria para el aprovechamiento de la Sal Natural y se conserva hasta nuestro días.

El trabajo en la cosecha de Sal Natural en el Salar es libre de mecanización y uso de productos químicos, es un trabajo manual, con técnicas y herramientas heredadas por siglos de los antiguos pobladores de los Lípez. La técnica permite la producción en pequeña escala, tanto para producir una sal de calidad y mantener un sitio excepcional para el disfrute y deleite de los turistas. El aprovechamiento de la sal en el Salar de Uyuni mantiene la tradicional forma de aprovechamiento de la SAL y sigue siendo fuerte el equilibrio entre el hombre y la naturaleza.

El Salar de Uyuni

uyuniEl Salar es el resto de un lago prehistórico de los Andes, formado aproximadamente hace 40.000 años por la desaparición del lago “Minchín” que cubría la mayor parte de lo que hoy se conoce como el Altiplano. Actualmente el Salar de Uyuni tiene una extensión de 12.000 km², es el mayor “desierto blanco” de sal del mundo. Está situado a unos 3.650 metros de altura en el Altiplano de Bolivia, sobre de la Cordillera de los Andes. En medio de este brillante desierto blanco aparecen figuras poliédricas formadas por la naturaleza como si misteriosamente se levantaran del suelo.

La profundidad del Salar es de 120 metros, existen aproximadamente 11 capas con espesores que varían entre los dos y 10 metros, la costra que se encuentra en la superficie tiene un espesor de 10 metros, está compuesta de capas de salmuera superpuestas y barro lacustre. En el Salar de Uyuni conserva la mayor reserva de sal en el mundo, alcanzado aproximadamente 64.000 millones de toneladas), cantidad que cada año vuelve a nutrirse con el favor de las lluvias. Es una sal natural y renovable cien por ciento.

El Salar de Uyuni, en la actualidad es valorado por ser uno de los lugares más puros y limpios del planeta. La SAL del Salar de Uyuni es la más pura disponible en la tierra, no contiene toxinas o contaminantes y es un recurso natural renovable. Su extracción es una práctica ancestral, fue el recurso fundamental de la economía y de la alimentación de los pueblos de su entorno, actualmente la población local vive de la milenaria “quinua real”, los camélidos y el turismo. El proceso es totalmente natural: la lluvia, el sol y el viento son indispensables para una buena cosecha de cristales de SAL. Se extrae a mano, se procesa y se envasa a mano con el apoyo de equipos sencillos a base de acero inoxidable.

El turismo mundial ha volcado su mirada hacia el Salar de Uyuni, por considerarse un paisaje único, inmenso, mágico y agreste: un desierto blanco, un desierto de sal. Es un lugar sin igual para experimentar una profunda “sensación de libertad”. Fue declarado como la Primera Maravilla Natural del Mundo por la revista Rough Rides. El año 2004, el gobierno de Bolivia declara como la “Imagen Emblemática del Turismo de Bolivia para el Mundo”.

La cultura de la Sal en el Salar de Uyuni

Pan de Sal

La extracción de la sal del Salar de Uyuni es una práctica ancestral, fue el recurso fundamental en la economía de los pueblos de su entorno; utilizando las llamas como medio de transporte, instituyeron el “trueque” para el intercambio de la SAL con productos de las comunidades de altura (4.500 m.s.n.m.), los valles (2.600 m.s.n.m.) y de la costa del Pacífico (al nivel del mar). Las “caravanas de llamas” recorrían 20 a 25 kilómetros diarios, cada llama transportaba entre 30 y 40 kilos de sal, los viajes duraban entre 2 hasta 6 meses, y las tropas comprendían entre 100 hasta 600 llamas.

La tradicional forma de extracción de la sal en el Salar de Uyuni fue sacar una capa de sal en forma de adobe, con dimensiones entre 25 x 40 cm., con un espesor de 10 a 12 cm. Las herramientas utilizadas son básicamente el hacha, un barreno y los guantes de cuero. Para el transporte de los panes de sal se disponía de las llamas, camélido sudamericano, abundante en la región andina. Se extrae la sal, cortándola con hacha, en pequeños bloques. Como mortero se utliza sal molida y agua.

La sal es renovable, la lluvia, el sol y el viento son indispensables para una buena cosecha. Estas buenas bondades muy tempranamente los habitantes de los Lípez comprendieron y construyeron toda una cultura de manejo sostenible de la sal como parte de su economía de subsistencia. Las precipitaciones anuales en la región del Salar de Uyuni alcanzan promedios anuales entre 150 y 250, suficientes para alcanzar una buena cosecha de sal. Cada año la sal vuelve a “renovarse” con la llegada de las lluvias entre los meses de enero a marzo, formándose un lago sobre el Salar, las aguas no drenan hacia el exterior (a los mares u océanos) por el carácter hidrológicamente cerrado del lago (endorreico), por lo que las aguas se evaporan en semanas y vuelven a formarse nuevas capas salinas, pues son el sol y el viento que prestan la mayor ayuda para la evaporación de las aguas y dejar el producto que es la sal, natural y saludable para el consumo cotidiano.

En la actualidad, la sal se extrae a mano, se procesa, se envasa y se limpia a mano, con el apoyo de equipos sencillos a base de acero inoxidable. La sal del Salar de Uyuni es rica en oligoelementos y minerales como potasio, calcio y magnesio, que contribuyen a mantener la salud.

La Sal y la Quinua Real

El cultivo de la quinua real en el territorio de los Lípez es tradicional y milenario, domesticada por generaciones antiquísimas y conservada por las generaciones actuales como el sustento alimenticio y económico más importantes. El cultivo de la quinua real fue y es la base de la seguridad alimentaria y el sustento de la sobrevivencia de las comunidades de los Lípez. ya la cultivaban los Incas hace 7000 años y fue su principal alimento. La tecnología tradicional desarrollada para su cultivo, trasmitida por generaciones, mantiene en la actualidad el cultivo de la quinua real orgánica, como un alimento de alto valor nutricional para el mercado mundial.

La quinua real es un cereal que crece sólo en los alrededores del Salar de Uyuni, la quinua real es catalogada como uno de los pocos alimentos vegetales que nutricionalmente es el más completo para las necesidades de la vida humana. Se caracteriza por tener el grano grande, de 2 a 2.5 mm de diámetro.

Condiciones físicas y meteorológicas del lugar como topografía, altitud, temperatura, suelos salinos, baja precipitación pluvial, tecnología de cultivos y sobre todo la alta radiación solar, hacen que la quinua real se produzca sólo en esta región del mundo. La radiación solar alcanza a 6,95 Kwh./m2/día como promedio en el mes de febrero, que favorece especialmente la floración de la quinua, que para que variedad sea “real”.

El sincretismo entre la sal y la quinua real en la región tradicionalmente se ha mantenido por aspectos económicos y de sobrevivencia. El trueque entre los panes de sal y la quinua fue durante siglos una práctica económica. Las caravanas de llamas que transportaban la sal llegaban a las comunidades de productoras de quinua para intercambiar el producto.

Los municipios de la región organizados en la Mancomunidad de Municipios Gran Tierra de los Lípez, con el apoyo de profesionales del lugar, han demandado al Estado Plurinacional de Bolivia la Denominación de Origen de la Quinua Real de los Lípez, alcanzando este propósito en PI/DO No 02/2009, otorgado por Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI) el 25 de noviembre de 2009.

La Sal y la crianza de la llama

Por sus características medioambientales particulares, el territorio de los Lípez, se convierte en el mayor reservorio de la riqueza genética en Llamas. La domesticación y crianza de las llamas en los Lípez es milenaria. La llama es la base de la economía y de la seguridad alimenticia de una extensa población de los Lípez.

Durante la época del auge de la plata y del estaño, las llamas de los Lípez se han convertido en medio de transporte de minerales hacia las costas del Pacífico. Durante siglos las llamas han servido como medio de transporte para la arriería de las zonas altas de los Lípez hacia los valles de Tupiza, Tarija para el trueque de la sal con el maíz; hacia el norte de Argentina para el trueque de la fibra de llama con harina de trigo; hacia los valles de Pica, Guatacondo, Kjawisa y San Pedro de Atacama para el trueque de quinua real y artesanías a base de fibra de hilo de llama y oveja con frutas, conservas, ch’añara, algarrobo entre otros; hacia los centros mineros con yareta, queñua.

En las últimas décadas, estudios científicos desarrollados en los Lípez muestran que la mayor variedad genética de camélidos en los andes sudamericanos se encuentra en el territorio de los Lípez. Será por eso entonces que las llamas de los Lípez alcanzan siempre el reconocimiento y sitiales más importantes en eventos como festivales, expo-ferias o congresos nacionales e internacionales.

El Salar y el Turismo

La sal que todos percibimos como un ingrediente cotidiano e insustituible de nuestra mesa ha representado a lo largo del discurrir de los siglos una connotación mística y espiritual. Para los alquimistas significó en la antigüedad un símbolo de pureza e incorruptibilidad. Para los pobladores de los Lípez, es el símbolo de su grandeza. El nombre Lípez, proviene del término quechua “lliphi” que significa brillo. No extraña por tanto que algunos de los espectáculos naturales más sobrecogedores que ofrece el planeta tierra lo conformen las grandes salinas. La gran cordillera de los Andes esconde uno de los más espectaculares de estos océanos blancos, brilla con fuerza y es el Salar de Uyuni en Bolivia./

El Salar es paisaje, encanto, magia y colorido, una tierra sin igual que ofrece a los visitantes naturaleza y cultura viva. En su entorno expone volcanes con nevados, paisaje, arqueología, flora, fauna, arquitectura, tradiciones, fascinación, valles de cactus. Se pueden apreciar afloramientos rocosos de formas curiosas como el Desierto de Siloli, el Árbol de Piedra y el Valle de Rocas; aves acuáticas como las tres variedades de flamencos; fauna como la vicuña, el hurón, el avestruz, el gato andino, considerado el felino más raro del mundo, entre otros. En el corazón del Salar se encuentra la Isla Incahuasi, una formación volcánica repleta de gigantescos cactus que se yergue como una nave fantasmal como un santuario de mallares de años.

El Flujo Turístico hacia el Salar de Uyuni se inicia en la década de los años 1960 como un turismo de aventura. Se da cuenta que los primeros en visitar el Gran Salar fueron investigadores de la vida de Bus Casydi y Shandals Kid , dirigidos por el escritor americano Daniel Book. Hay una segunda versión que da cuenta que el turismo se da por la presencia de yacimientos mineralógicos que posee el territorio de los Lípez, en el afán de adjudicarse propiedades o concesiones mineras, es que se descubre paisajes turísticos como el gran salar y su entorno.

En el corazón del Salar se ha construido el primer y único hotel de Sal, ahora es un museo. El hotel fue construido el año 1.983, con bloques de sal, tanto exterior como interior, paredes, pilares, suelo, camas, mesas, sillas y hasta el billar están levantados sobre bloques salados, todo de sal, tan sólo el techo es de paja. Fue construido por un hábil labrador de sal de los Lípez, que observó cómo iba incrementándose el número de turistas que llegaba hasta el lugar. La construcción es simple, los bloque de sal han sido cortados en pequeños bloques a semejanza de adobes. Una maravilla de la arquitectura digna de visitar, un palacio de sal en las entrañas de un inmenso océano blanco. El hotel “Playa Blanca”, dejó de funcionar por temas medioambientales y hoy está convertido en un museo para los visitantes. Pasear unas horas por la devastadora blancura de sus 12.000 kilómetros cuadrados es una experiencia impactante que puede ofrecer ese cofre de las maravillas que es el Salar de Uyuni.

Suscribirte a delsalar
Correo electrónico:
Consultar este grupo
Linea
Borde Linea Borde


Linea
Desiertos Blancos
Borde
Tel. Fax. Planta Oruro 591-5272964
Tel. Fax. Oficina La Paz 591-2282015
Borde
Todos los derechos Reservados 2010 Desiertos Blancos SRL
Sitio Desarrollado por www.tuweb-bolivia.com